El día martes amanecí bastante mal del estomago y fue el de mas trabajo. En la visita a las instalaciones del parque industrial Haydian solicité permiso para ir al baño pero me tuve que regresar al minuto porque al entrar encontré 4 o 5 orinales en la pared, los tradicionales, y un cubiculo como el de nuestros baños públicos y al entrar allí lo único que vi fue un hueco en el suelo con una porcelana sanitaria blanca pero pegada al suelo y lo demás tradicional de un baño: el dispensador de papel higiénico y una baranda a un lado de la pared. Yo me pregunté que era eso pero como la urgencia no era tan manifiesta salí pensando que me había entrado al baño de mujeres y de pronto era un lavabo para cucas.
En la siguiente visita a la sede de la asociación que había sido la sede de la embajada de Italia en la década de los cincuenta del siglo pasado encontré un baño tradicional de occidente y allí pude calmar mis urgencias.
En otra visita vuelve y juega el hueco en el suelo y allí si me entró la curiosidad. ¿Entonces como se caga?, sentado no puede ser porque mínimo uno bien pesado queda incrustado con el culo metido en ese hueco, ¿en cuclillas? Y si uno va de cachaco que pasa con los vuelos del saco, ¿van a dar al piso cagado?, ¿y si hay una diarrea pa donde va el chisguete? ¿y como se limpia? ¿y si de pronto se resbala?. , ¿que pasa con los libros y revistas que nos acompañan en nuestras visitas al templo?
Definitivamente este invento es una leve pero leve evolución de la letrina o la cagada en el suelo de nuestros antepasados y que es el recurso último que se tiene cuando lo coge a uno la urgencia en carretera. Aquí si su cultura milenaria se quedó congelada en el tiempo y la influencia de occidente no le pasado la cuenta al tema intimo de la cagada. Para ambientar el tema les dejo una foto que tomé en la visita a la ciudad prohibida para que observen que no les estoy cañando.
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